Sr. Presidente de Argentores:
Nos dirigimos a ud. en su carácter de representante de la asociación de
protección recíproca de los derechos de autor.
Nosotros somos los deudos y únicos herederos de Manuel Romero,
autor teatral, letrista de tango y
director de cine, por lo que nos constituimos en quienes preservamos su memoria
y su legado cultural en la actualidad.
En esta oportunidad queremos referirnos a la obra que se encuentra en
cartel en el teatro Alvear de la ciudad de Buenos Aires ubicado en la calle
Corrientes 1659 denominada “Mireya, un musical de tango” pertenecientes a los
autores Pepe Cibrián y Angel Mahler, y que fue estrenada el 12 de febrero de
2014.
Tenemos la firme convicción y certeza de que
el personaje “Mireya” se convirtió en mito popular presente en el inconsciente
colectivo gracias a nuestro abuelo Manuel Romero y pasaremos a relatar su
origen y evolución a lo largo de su carrera autoral .
En
1923 él escribió el sainete “El Rey del cabaret” en coautoría con Alberto
Weisbach cuya protagonista fue “Mireya”, quien en esa oportunidad tuvo un final
felíz casándose con un hombre adinerado.
En 1926 en
coautoría con Mario Benard escribe “Los muchachos de antes no usaban gomina”
estrenada el 21 de octubre en el Teatro Buenos Aires de ese año cuya
protagonista fue Mireya y donde se
re-estrena el tango “Tiempos Viejos” con la música de Francisco Canaro, que ya
había sido estrenado en 1925 en forma autónoma en “La Revista Maravillosa” en
el teatro Opera y donde su historia desdichada ya estaba presente por cuanto
Romero como único letrista del tango ( y no en coautoría como en el sainete) ya
había creado y convertido a Mireya en el mito de Hansen .
En 1937, ya en la época del cine sonoro y Romero siendo un exitoso
director de cine en el sello Lumiton , con su propio guión, encuadre y
dirección filma “Los muchachos de antes no usaban gomina” con la actriz Mecha
Ortíz como Mireya y cuya actuación la llevó al rango de estrella nacional.
Ya Mireya se había convertido definitivamente en “La Rubia Mireya” que
todos decían haber conocido, MANUEL ROMERO había CREADO el mito.
En
1948 filmaría nuevamente con la misma
actriz como protagonista la película “La Rubia Mireya” con otro argumento y
otro final y en otro sello cinematográfico
(Argentina Sono Film).
El
mismo autor con su personaje crea a lo largo del tiempo diferentes historias y
diferentes destinos, un juego autoral que él mismo inicia y se permite.
No haremos aquí un relato
de las versiones posteriores de esta obra que no fueron pocas a lo largo de los
años posteriores al fallecimiento del autor.
En este caso el personaje
creado por Manuel Romero forma parte de las características de la composición
de la obra pues los títulos, personajes y demás condimentos tienen entidad
propia por su éxito logrado y probado y no son componentes o elementos aislados
sino parte de una obra o varias obras ya registradas, por lo que usufructuarlos
bajo cualquier pretexto y con cualquier título sin autorización de sus
herederos y gratuitamente es apoderarse de su obra.
MANUEL ROMERO IMAGINÓ Y
CREÓ el personaje corporizándola en sus sainetes, películas y en su tango “Tiempos Viejos“ y ese es su mérito y el fundamento de su
derecho de autor que no debe ser avasallado porque está tan vigente como sus
obras y tiene tanto valor como si él estuviera físicamente presente en este
mundo ya que vive a través de sus obras y nosotros sus deudos somos los
encargados de hacerlo cumplir contando con el poder de policía de la entidad
que usted preside.
“Mireya, un musical de
tango” recreó con otro argumento y otro destino en un marco de música y canto
el personaje de Romero (repitió el aludido juego autoral romeriano ) pero sin
mencionar al creador original ni
siquiera nombrándolo en la marquesina o en el programa de los espectadores a
título de homenaje y aunque sea por respeto a su memoria.Los autores no lo
hicieron nunca ni en la obra ni en medio periodístico alguno y tampoco respondieron a ninguno de nuestros
mensajes directos en las redes sociales o vía telefonía celular por lo que no pueden argumentar que ignoraban
nuestra existencia y nuestro deseo , aunque sí aludieron a las películas de
MANUEL ROMERO como lo señalan en los artículos que acompañamos llegando a
sostener que eran las únicas fuentes directas que tuvieron para componer el
musical, su época y la personalidad de Mireya .
Es todo cuanto tenemos que
señalar y estamos a disposición de la entidad y de los autores aludidos estando
dispuestos a acompañar el material que sea solicitado para fundar este
petitorio que es sólo un acto de
justicia a la memoria de alguien que hizo tanto por nuestro espectáculo y por
nuestra cultura popular, y justamente en este año en el que se cumplen sesenta
años de la desaparición física de MANUEL ROMERO.
Finalmente, creemos que los
espectadores de “Mireya, un musical de tango” deben conocer quién convirtió a
Mireya en mito y también queremos dejar en claro que acá no discutimos la
calidad artística de los autores ni de la obra, calidad que está probada por
los antecedentes brillantes que ellos ostentan, sólo pedimos respeto al derecho
de propiedad intelectual y a la memoria del autor original y verdadero creador.
Muchas
gracias.
Elsa Juana Romero, Ana Marìa Romero e Inès Marìa Garberi.